Jordania

Jordania, con una superficie equivalente a la del Benelux, es un reino independiente de rico pasado histórico. Hoy, los movimientos revolucionarios que están recorriendo el Magreb y parte del Medio y el Próximo Oriente parecen calar también entre su población, que empieza a reclamar cambios.
Pese a todo, Jordania sigue siendo un país fascinante. Pese a no tener salida al Mediterráneo o estar surcada por un gran río, Jordania llama la atención por la increíble variedad de sus paisajes: de los alegres relieves del norte de Ammán -cubiertos de trigales y olivares- al desierto extremadamente árido y mineral de Wadi Rum. Tampoco podemos olvidar sus extraordinarios restos arquitectónicos y la gran cantidad de yacimientos arqueológicos aún por explorar...
Jordania es bella en toda época del año y se recorre tanto en avión como en coche o... en camello. Aun así, para visitar Petra, uno de los lugares más fascinantes de Oriente Próximo, más vale evitar el verano. A 260 km de Ammán, la capital, Petra justifica por sí sola el viaje a Jordania: tras atravesar las inmensidades blancas del desierto, surge ante nuestros ojos atónitos un caos de fragmentados acantilados rojos... Y es que no podemos olvidar que Petra es ante todo un prodigioso accidente geológico, redescubierto en 1812 por el suizo Johann Ludwig Burckhardt.
Los castillos del desierto, oasis, grandes ciudades antiguas, Madaba y sus suntuosos mosaicos... Jordania siempre será un destino de primera para el viajero culto e independiente.
Inmortalizado por la película Lawrence de Arabia, Aqaba es un pequeño paraíso para quienes deseen bañarse en las cálidas aguas del Mar Rojo en compañía de peces multicolores.

Amman

Será desde la cima de uno de los djebels sobre los cuales la ciudad se ha extendido cual mar convulso desde donde tenga la mejor vista de Ammán, la capital jordana. Esta inmensa y moderna área urbana congrega hoy a la mitad de la población del país a raíz del fulgurante auge registrado a mediados del XX. Únicos downtown, sólo el centro urbano y sus aledaños conservan algunos vestigios de la antigua Filadelfia, nombre que recibía la ciudad hasta el s. XIII: un teatro romano, una ciudadela, un palacio omeya y, por supuesto, los fondos del museo arqueológico.

Museo arqueológico de Ammán

Un museo realmente pequeño para una colección realmente grande... Los verdaderos tesoros del museo arqueológico constituyen un magnífico testimonio de la diversidad cultural e histórica del país desde la prehistoria hasta el imperio bizantino. En numerosas piezas se distinguen las influencias egipcias, asiáticas o persas que fueron dejando siglos de intercambios comerciales y conquistas. El broche del museo son las estatuas, de una o dos cabezas, de Ain Ghazal, consideradas como las figuras antropomorfas más antiguas (8000-6000 a.C.) halladas hasta el día de hoy. De visita absolutamente obligada.

Teatro romano

Principal monumento romano del casco urbano de Ammán, el teatro se extiende por el flanco norte del djebel al-Taj, escapando los pliegues del terreno a la última fila de gradas. El edificio fue acabado a finales del s. II d.C. Su cavea, compuesta por tres filas de una quincena de gradas, tenía capacidad para 6 000 espectadores. El corredor ofrece bellas vistas de la ciudad y el recinto de la ciudadela. A uno y otro lado de la escena, las salas laterales (parascænia) albergan, cerca de la entrada, el museo del Folklore y, frente a éste, el de Tradiciones Populares.

Museo del Folklore de Ammán

En espera de trasladarse a los edificios del nuevo Museo Nacional, en King Talal St., el Museo del Folklore ocupa la sección oeste del teatro antiguo. En él verá colecciones de trajes, utensilios de cocina, aperos, armas e instrumentos de música ilustrativos de la diversidad de culturas de los habitantes del desierto, los pueblos y las ciudades durante el s. XIX y a principios del XX. No deje de ver la reconstitución de una tienda nómada que hace hincapié en las dos dimensiones de la vida, pública y privada.

Petra

La tectónica de las placas y la erosión ejercida por el agua y la arena crearon un fabuloso enclave que los nabateos aprovecharon para crear un decorado de ensueño. Estos grandes mercaderes que controlaban el tráfico de caravanas entre Oriente y Occidente fundaron un inmenso imperio que prosperó hasta el s. I de nuestra era. Petra, su capital, redescubierta en el s. XIX, revela el esplendor y la riqueza cultural de esta civilización cuya escritura es predecesora de la árabe. Un lugar único e inolvidable.

Ciudad baja de Petra

La ciudad baja de Petra resucita progresivamente gracias a los esfuerzos de los arqueólogos, pero de momento todavía es difícil hacerse una idea exacta de su importancia. Hay que imaginar una ciudad probablemente de estilo helenístico con mercados, baños, templos y villas. Los nabateos no vivían en los edificios rupestres, que utilizaban sólo como tumbas o como lugar de culto. Las calles de Petra debían de acoger una población variopinta a la que venían a sumarse mercaderes procedentes de todo el mundo.

Iglesia románica del s. III

Las recientes investigaciones arqueológicas han permitido encontrar el rastro de la iglesia más antigua del mundo: esta iglesia románica dataría al parecer de finales del s. III, es decir que sería anterior a la del Santo Sepulcro de Jerusalén y a la de la Natividad de Belén (ambas del s. IV). El recinto, que alberga asimismo los vestigios de una muralla bizantina, se ve fácilmente desde la calle.

El Siq

El Siq, principal entrada a la ciudad antigua, es un angosto desfiladero de 1,2 km de largo. El comienzo estaba coronado por un arco cuyo nacimiento se adivina a uno y otro lado del camino. Al pie de la pared corre una canalización excavada en la roca que llevaba el agua desde un manantial hasta el centro de la ciudad. Las altas paredes que encajonan el desfiladero tienen más de 100 m de altura. La vía se ensancha, luego se estrecha varias veces y por fin, de repente, deja ver la fachada rosa de un monumento parecido a un templo, el Khazneh, el primero de la gran necrópolis de Petra.

Gran necrópolis

El Khazneh, tumba del rey Aretas IV, muerto al parecer a mediados del s. I d.C., es el edificio más importante de la gran necrópolis y se ha convertido con el tiempo en el símbolo de Petra. Íntegramente tallado en la arenisca, al igual que las demás tumbas, posee una fachada de unos 40 m de alto por 28 de ancho caracterizada por una fuerte influencia helenística. Según la leyenda, la urna de piedra de la altura superior esconde un tesoro (khazneh en árabe), de ahí el nombre del edificio. Una vez dentro, la decoración de las tres salas sorprende por su sencillez.

Wadi Rum

Las altas escarpas del Wadi Rum parecen avanzar como queriendo cortar un océano de arena. Sus abruptos murallones, tallados en hermosos bloques de arenisca ocre cincelados por el viento, se alzan por encima de extensas llanuras arenosas. Sólo los beduinos se siguen aventurando en este entorno inhospitalario. Sus rebaños pacen junto a los campamentos, compuestos por tiendas negras desperdigadas allí donde corre un poco de agua o crece la escasa hierba. En 4x4, a camello, a caballo o a pie, vaya al encuentro de este majestuoso desierto y de los beduinos que lo pueblan, pasando, si le es posible, la noche.

Templo de Artemisa

El mayor de los santuarios de Jerash, consagrado a la diosa tutelar de la ciudad, está precedido por gigantescas columnas y rodeado por un temenos, delimitado antiguamente por un pórtico sostenido a lo largo por 36 columnas y a lo ancho por 26. La vía sagrada acentuaba su extraordinaria puesta en escena. En el centro, el templo en sí estaba construido sobre un podio. La escalera moderna permite llegar a la cella, precedida por 12 columnas de 13 m de alto de las que sólo falta una. Al fondo, el nicho central albergaba la estatua de Artemisa.

Iglesia de los Santos Apóstoles

La iglesia de los Santos Apóstoles (s. VI) se levanta en la intersección del Camino de los Reyes. La construcción moderna alberga, además de algunos mosaicos de la zona, un gran pavimento in situ cuyo medallón central representa la personificación del mar (talasa): un busto femenino rodeado de peces y monstruos marinos emergiendo de entre las olas. La capilla lateral izquierda está decorada con mosaicos de motivo animal.

Monte Nebo

El monte Nebo preside desde lo alto de sus 802 m el Gran Valle del Rift, una fractura geológica originada por la expansión de la corteza terrestre y por la cual discurre el Jordán. El lugar sin embargo es famoso por la Biblia, que cuenta que fue en la cima de este monte donde, tras divisar a lo lejos la Tierra Prometida, murió Moisés. El monte, lugar de peregrinación, alberga un santuario empezado a construir ya en el s. IV.

Memorial de Moisés

Ya en el s. IV se levantó una iglesia en el lugar en que supuestamente murió Moisés. Luego se construyó un baptisterio y por último, a mediados del s. VI, una basílica que absorbió las construcciones anteriores. Entre los vestigios del edificio que hoy se visita y donde todavía se sigue celebrando misa, destacan un magnífico mosaico del s. VI y las gradas del clero, en el ábside. Fuera se alzan dos esculturas: una recuerda la visita del papa Juan Pablo II, la otra representa la serpiente de bronce de Moisés.

Kérak

Aunque Kerak destaca por su imponente fortaleza, en cuyo interior se sigue agazapando la ciudad moderna, resulta muy agradable pasear por la mañana por el mercado particularmente auténtico y animado así como por las calles de la ciudad. Observará que parte de los edificios fue construida con piedras del castillo. Aproveche la estancia para visitar igualmente la iglesia del Bautizo de San Jorge y su inmenso baptisterio, de época bizantina.

Castillo de Kerak

A mediados del s. XII, los cruzados decidieron fortificar Kerak, englobando la ciudad ya existente, a fin de proteger las tierras que se extienden al otro lado del Jordán. Por desgracia, la fortaleza cayó en manos de Saladino en 1188 y de Baibars un siglo más tarde y ambos modificaron su planta. Hoy, el edificio, todavía imponente aunque dañado, conserva interesantes vestigios subterráneos así como su impresionante glacis, que se extiende al sureste, al pie de las murallas. Acuérdese de llevar linterna.

Aqaba

Única localidad de playa en sentido estricto del país y zona franca desde 2001, Áqaba se dota progresivamente de hermosos edificios y hoteles de lujo mientras se van concretando los proyectos para un nuevo puerto deportivo y complejos hoteleros, lo cual no impide que la ciudad siga conservando su encanto provinciano, su playa popular a rebosar de terrazas y su puerto de pesca, cercano al antiguo fuerte. Aún así, las bellezas de la zona hay que buscarlas bajo el mar, a una decena de kilómetros al sur de la ciudad.

Mar Rojo

El mar Rojo conecta, gracias al canal de Suez, el mar Mediterráneo con el océano Índico. Al norte, el extremo del golfo de Áqaba constituye la única salida al mar de Jordania. Su temperatura, que varía entre 20 y 30°C según la estación, y la riqueza de su fauna y flora lo convierten en un destino ideal para la práctica del submarinismo. Vaya pues hasta Áqaba, al sur del país, pertréchese de máscara, tubo o botellas y láncese a descubrir las maravillas de los fondos submarinos.

 

Iglesia románica del s. III

Las recientes investigaciones arqueológicas han permitido encontrar el rastro de la iglesia más antigua del mundo: esta iglesia románica dataría al parecer de finales del s. III, es decir que sería anterior a la del Santo Sepulcro de Jerusalén y a la de la Natividad de Belén (ambas del s. IV). El recinto, que alberga asimismo los vestigios de una muralla bizantina, se ve fácilmente desde la calle.

Parque marino de Áqaba

El parque marino de Áqaba, creado en 2004 para proteger los extraordinarios fondos submarinos del tramo de costa sur, abarca 7 km desde el acuario del Marine Science Centre hasta el Royal Diving Club y comprende una veintena de spots de buceo. Los más conocidos son los del carguero libanés Cedar Pride, hundido en 1985 por deseo del actual rey Abdalá II y hoy colonizado por una gran variedad de corales blandos y duros, el Jardín Japonés, con macizos de corales blandos y numerosas morenas, y el Paraíso, con corales rojos y peces cristal resguardados en una gruta.

Madaba

El mayor interés de Madaba reside en sus magníficos mosaicos bizantinos, objeto de un cuidado especial que se ha materializado en la creación de un Parque Arqueológico. Dichos mosaicos cubrían los suelos de las viviendas y lugares de culto del primer periodo de ocupación de la zona y llegaron a dar lugar a la aparición de una escuela de mosaico comparable a las grandes escuelas de pintura. Así pues, si se aloja aquí, lo primero será ir a admirar estos magníficos pavimentos. Luego ya podrá escaparse a los escenarios bíblicos de los alrededores: el monte Nebo y Betania, donde fue bautizado Jesús.

Iglesia de San Jorge

La iglesia de San Jorge, de culto ortodoxo, posee un pavimento único, descubierto en el momento de su construcción en 1896 sobre el emplazamiento de una basílica bizantina. El mosaico, que abarcaba originariamente una superficie de 15,7 por 5,6 m, estaba compuesto por más de dos millones de teselas. Aunque dañada, la parte conservada que representa el mapa de Tierra Santa es un documento inestimable para conocer el trazado de las ciudades de Oriente Medio en el s. VI. Las leyendas en griego designan las ciudades, todas orientadas hacia el este.

Parque arqueológico de Madaba

Los mosaicos expuestos en el parque arqueológico de Madaba -datados entre el s. I a.C. (el más antiguo encontrado en el país) y el s. VIII de nuestra era- son fruto de las excavaciones realizadas in situ o en los yacimientos de los alrededores. Su estudio ha puesto de evidencia los temas preferidos por los artistas locales, entre ellos la representación de las ciudades. El parque comprende asimismo un Instituto del Mosaico, que organiza formaciones en torno a las técnicas de realización y restauración del mosaico.

Iglesia de los Santos Apóstoles

La iglesia de los Santos Apóstoles (s. VI) se levanta en la intersección del Camino de los Reyes. La construcción moderna alberga, además de algunos mosaicos de la zona, un gran pavimento in situ cuyo medallón central representa la personificación del mar (talasa): un busto femenino rodeado de peces y monstruos marinos emergiendo de entre las olas. La capilla lateral izquierda está decorada con mosaicos de motivo animal.

Azraq

Azraq, asentada en medio del desierto, en el único oasis de Jordania, surge en el cruce de las rutas comerciales entre Siria, Iraq, Arabia Saudita y Kuwait. De hecho, es este tráfico incesante el que garantiza el sustento a la localidad. La drástica disminución del abastecimiento natural de agua, origen del asentamiento en la zona, ha empujado a la creación de la reserva húmeda de Al-Azraq, etapa importante en la migración de las aves. La reserva de Shaumari, también en suelo de Azraq, ha favorecido la reintroducción de los órices.

Reserva de Shaumari

Desde lo alto de la torre de observación se avistan las especies que pueblan la reserva de Shaumari. La Royal Society for the Conservation of Nature ha creado aquí un área preservada para intentar reintroducir los animales desaparecidos del desierto jordano. Así, el órice de Arabia, de pelaje blanco, ha sido objeto de una campaña que ha resultado todo un éxito, ya que hoy unas 200 cabezas evolucionan por el parque. También podrá ver asnos sirios, onagros, avestruces, águilas imperiales...

Reserva húmeda de al-Azraq

El humedal y las charcas de la reserva húmeda de al-Azraq constituyen una etapa importante en el trayecto de las aves migratorias. Entre febrero y abril y octubre y diciembre, el lugar es punto de parada de numerosas especies. Es en estos periodos cuando la visita del parque concentra todo su interés. Por desgracia, la necesidad de agua siempre creciente de las ciudades y la agricultura ha acarreado la reducción de los humedales de la reserva, que hoy se mantienen artificialmente a fin de no poner en peligro el equilibrio del ecosistema.

Qasr al-Azraq

Los vestigios del castillo de Azraq son testigos de unos dos mil años de historia. El fuerte fue construido al parecer hacia el s. III d.C. sobre un edificio anterior y estuvo ocupado hasta principios del XX. El bonito bastión de entrada que da acceso al patio interior está coronado por una muralla con un pequeño matacán que, como la mezquita, ha resistido bien el paso del tiempo. El resto del edificio en cambio no presenta muy buen estado de conservación. Consuélese de una visita sin gran interés pensando que Lawrence de Arabia se alojó aquí en 1917.

Ajlun

Ajlun surge en una altura rodeada de colinas alfombradas de olivares. La ciudad es un polo de atracción para los habitantes de Ammán, a unos 50 kilómetros más al sur, que buscan su frescor y para los viajeros, impacientes por descubrir la fortaleza del s. XII que preside la ciudad: castillo de Qalaat Rabadh.

Castillo de Qala'at ar Rabad

Este castillo es uno de los raros ejemplos de defensa musulmana construidos en Jordania. Erigido hacia 1184 por un sobrino de Saladino (Izz al-Din Usama), el castillo de Rabad estaba destinado a frenar a los cruzados, cuyo puesto más avanzado se hallaba en Belvoir, al otro lado del Jordán. Ampliado treinta años más tarde, en 1260 cayó en manos de los mogoles. Transformado en puesto administrativo, sufrió un violento seísmo en el s. XIX, tras lo cual, en 1929, empezó a ser restaurado. Subiendo a la derecha por entre las ruinas se llega a una plataforma que ofrece una bella vista de la zona.

Al-Hammeh

Venga como los antiguos a disfrutar de los manantiales de agua caliente de Al-Hammeh. Es fácil imaginar la atracción que esta pequeña localidad termal, situada en las gargantas del Yarmouk, no lejos de la antigua Gadara, ejercía sobre los pueblos vecinos. Hoy, el lugar cobra vida sobre todo en verano, cuando hombres o mujeres (unos u otras, nunca juntos) invaden las piscinas al are libre.

Direcciones útiles

Embajada de Jordania – Paseo General Martínez Campos, 41 - 28010 Madrid - tel. 913 191 100 - www.embjordaniaes.org

Cuándo ir

Jordania se puede visitar en cualquier época. Aunque conviene evitar el verano, ya queel calor puede ser aplastante en el sur del país.

La primavera y el otoño son las mejores estaciones para ir. En primavera podrá asistir al espectáculo de ver reverdecer los campos y la naturaleza cubrirse de flores después de las lluvias de diciembre y enero. Las semanas en torno a la Semana Santa corresponden a la temporada alta.

En invierno, mientras que en Ammán puede nevar, las temperaturas del sur son realmente agradables. En Navidad, por ejemplo, podrá bañarse en un mar Rojo a 20 °C. En esta época del año la luz, más rasante, da un relieve extraordinario a las montañas.

De todas maneras tenga en cuenta que los días son cortos (anochece entre las 16.30 y las 19.45, dependiendo del momento en el que viaje).

Diferencia horaria

Hay 1 hora de diferencia con respecto a España: cuando en Madrid son las 8, en Ammán son las 9.

Formalidades

Las informaciones que damos a continuación tienen sólo un valor indicativo y pueden cambiar en cualquier momento. Infórmese en la embajada de Jordania antes de emprender el viaje.

El pasaporte tiene que ser válido seis meses después de la fecha de vuelta prevista y llevar visado. Éste se obtiene en los servicios consulares del país antes de salir.

Si tiene pensado visitar los países vecinos de Jordania (sobre todo Siria), es indispensable pedir el visado correspondiente en su país de origen antes de emprender el viaje.

Salud

No se necesita ninguna vacuna para entrar en Jordania.

Jordania es uno de los países árabes mejor dotados en materia sanitaria.

En las farmacias hay de todo; y Áqaba y Ammán cuentan con excelentes hospitales.

Comer

Jordania no es un país de grandes restaurantes. La propuesta “buffet”, siempre copiosa, es muy común en los lugares más turísticos.

Calcule 5 € como mínimo en los restaurantes populares, entre 10 y 20 € en los restaurantes más elegantes. En la calle siempre encontrará vendedores de bocadillos de falafel o de shawarma.

Sólo se sirve alcohol en los restaurantes turísticos y en los de los hoteles. En las ciudades también encontrará algunos bares (principalmente en Ammán).

Propina

La propina no es obligatoria pero siempre es bienvenida.

Compras

A parte de una producción de recuerdos baratos (manteles, perfumes, objetos de cobre, etc.), Jordania ha desarrollado estos últimos años una artesanía de excelente calidad, como por ejemplo las alfombras de los Bani Hamida.

De todos modos, hay más variedad y los precios son más interesantes en Siria.

Desplazarse

Para los lugares más alejados (castillos del desierto, Umm al-Jimal, etc) tiene que disponer de su propio medio de transporte (taxi o coche).

En taxi

La tarifa de los taxis en ciudad es bastante económica.

Contratar un taxi para el día es también una excelente solución para visitar, por ejemplo, los castillos del desierto o los alrededores del mar Muerto.

En las estaciones de autobuses, podrá compartir un taxi con varios pasajeros que vayan al mismo sitio.

En tren

Sólo hay línea de ferrocarriles en servicio, que lleva dos veces por semana a Siria.

En autobus

Principal modo de locomoción del país, el autobús llega prácticamente a todas las ciudades de Jordania.

La compañía nacional Jett es la cómoda, pero sólo lleva a los lugares más conocidos (Áqaba, Petra, Ammán).

Los autobuses y microbuses, con un confort bastante exiguo, son muy baratos. En Ammán hay varias estaciones de autobuses (dependiendo del lugar al que vaya que tendrá que dirigirse a una u otra).

Dinero

Moneda

La moneda es el dinar jordano (o “djidi”) y se indica con las siglas JD.

Tenga cuidado con los dos sistemas de subdivisión para el JD:

1 JD = 100 piastras (o qirsh) = 1.000 fils.

Las monedas en qirsh, de más fácil manejo, deberían suplantar con el tiempo a los fils.

Cambio

Cambie su dinero en las numerosas oficinas de cambio o en los bancos situados en los centros de las ciudades (evite los hoteles ya que saldrá perdiendo en el cambio).

Cheques de viaje

Los cheques de viaje permiten obtener dinero en efectivo en la mayoría de los bancos, pero sólo en contadas ocasiones podrá pagar con ellos directamente.

Tarjetas de pago

Las tarjetas de pago se pueden utilizar en hoteles y restaurantes de categoría media y alta, así como en la mayoría de las tiendas turísticas. Algunos hoteles más modestos también las aceptan, lo mismo que algunos comerciantes, pero la comisión puede llegar al 4 %.

La tarjeta Visa le permite sacar dinero en cualquier cajero automático.

Presupuesto

El coste de la vida es relativamente bajo, sobre todo en lo referente a transporte y comidas, aunque es más alto que en Siria.

Los precios par entrar en los museos y monumentos suelen rodar 1 o 2 JD para los extranjeros (los jordanos sólo pagan 0,15 JD), aunque hay dos grandes excepciones: Gerasa (8 JD) y sobre todo Petra donde las tarifas son bastante más caras.

Electricidad

220 V, 50 Hz.

Embajadas

Embajada de España – Zaharan Street, Jabal Amman - 11.118 Amman - tel. (06) 460 46 30 - www.maec.es/subwebs/Embajadas/Amman.

Embajada de Siria – Prince Hashem Ibn al-Hussein Street, Jabal Amman - 11.118 Amman - tel. (06) 592 06 35.

Horarios

El día de descanso en Jordania es el viernes: bancos, administración y empresas cierran sus puertas (algunas ya desde el jueves a mediodía).

Durante el ramadán los horarios de oficina quedan reducidos (9.30-14).

Algunos museos cierran los martes o los viernes. Las principales atracciones turísticas permanecen abiertas todo el año.

Internet

Los cibercafés son cada vez más numerosos.

Salud

Agua

El agua del grifo es potable. El agua mineral embotellada local se encuentra por todas partes.

Urgencias

- Policía: 191

- Ambulancia: 199

Teléfono

En todas las ciudades encontrará cabinas telefónicas.

Jordania cuenta con cuatro prefijos de zona: 02 (Irbid, Umm Qais, Jarash, Ajlun), 03 (Áqaba, Petra, Ma’an, Karak, Wadi Rum), 05 (Salt, mar Muerto, valle del Jordán, Madaba) y 06 (Ammán).

Los números de los móviles jordanos empiezan por par 07.

Llamar por teléfono a Jordania

Marque el 00 + 962 + prefijo de la zona (sin el 0) + número del abonado.

Llamar desde Jordania

00 + prefijo del país (34 para España) + número del abonado

Llamadas nacionales

Si se encuentra en la misma zona marque el número directamente, en caso contrario marque el prefijo de la zona + número del abonado.

 

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